Barcelona, ciutat de Pau

Hace pocos días mi ciudad, Barcelona, rindió un sincero homenaje a las víctimas del  terrible atentado terrorista en las Ramblas de la ciudad.

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Un acto organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, con Ada Colau su alcaldesa, y por la UAVAT (Unidad Afectados Víctimas del Terrorismo) con Roberto Manrique al frente.

Las palabras de agradecimiento por la organización de este acto son las que me mueven a escribir este artículo.

Desgraciadamente, yo fui una de las personas que vivió lo sucedido y, por suerte, sobrevivió para poder explicarlo.

Una experiencia como ésta deja huella, una huella imperceptible a la vista pero perceptible a los sentidos.

Una experiencia en la que claramente el propio sentimiento se funde con el sentimiento colectivo de una ciudad, de sus ciudadanos, y ese sentimiento acompañó este encuentro.

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Barcelona, 17Agosto17: Algo sobre lo que nunca pensé que escribiría

A medida que pasan los días voy dándome cuenta de lo afortunada que soy de seguir viva.

Una bendita decisión en un instante preciso quiso que no cruzara del lateral derecho de las Ramblas hacia el centro.

A partir de ahí, las imágenes de horror se suceden. El grito ensordecedor de la multitud al inicio de las Ramblas nos avisa que algo no va bien.

Una multitud que corre aglomerada hacia un lado por la brutal presencia de una furgoneta blanca que se ha incorporado al centro de las Ramblas y que embiste contra todo y todos.

El terrible sonido del impacto de los cuerpos contra esa furgoneta, los gritos y la velocidad que ésta lleva al bajar por la arteria más transitada de mi ciudad es impactante, tremendo.

La consciencia del espacio y del tiempo en ese momento es otra, mi cuerpo y mi mente van disparados, sin saber ni entender bien qué está pasando, por qué está pasando y….para qué.

A medida que van pasando los segundos, la vista ha de acostumbrarse a algo muy dramático que no suele ver, a unas sensaciones que no reconoce, y a un espacio de dolor colectivo muy grande.

Mi ciudad estaba sumida en el caos más absoluto.

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